En ellas, como ponente principal, participó César Muñoz. La jornada del miércoles fue abierta y los apuntes de la misma quedan a disposición de toda aquella persona que quiera acercarse un poco más a un tipo de pedagogía y manera de hacer con la infancia y la juventud mucho más enriquecedora y completa, al menos, desde mi punto de vista.
Los nuevos retos de las familias y el trabajo en red es el título de este congreso que está siendo organizado por ATFA, Asociación de Terapia Familiar de Asturias, junto con la FEATF, Federación Española de Asociaciones de Terapia Familiar. Y tendrá lugar en Oviedo, en el auditorio Palacio de Congresos Príncipe Felipe, los días 30 y 31 de octubre y 1 de noviembre del 2008. Se trata del congreso anual que la FEATF organiza desde el año 1980.
El objeto de este congreso es servir de exponente a los profesionales, tanto nacionales como internacionales, del ámbito actual de intervención con las familias. Se centrará, principalmente en los cambios socioculturales. Unos cambios que conllevan para las familias un esfuerzo de adaptación que no siempre es fácil, por lo que pueden necesitar la ayuda de diferentes profesionales. Por eso, es importante que, todas las personas que trabajamos en este campo, estemos preparadas y conozcamos los nuevos retos a los que se tienen que enfrentar las familias.
Entre las personas invitadas para las ponencias, figuran algunos de los más destacados especialistas a nivel mundial en la materia:
Stefano Cirillo: psicólogo y terapeuta familiar. Trabaja junto con Matteo Selvini y Anna Maria Sorrentino desde hace más de veinte años. En 1982 constituyeron con Mara Selvini Palazzoli un equipo de terapia e investigación en el Nuevo Centro para el Estudio de la Familia.
Janet Beavin Bavelas: profesora emérita de Psicología en la Universidad de Victoria y es la responsable junto con su equipo de llevar adelante investigaciones sobre los procesos básicos del diálogo cara a cara.
Janine Roberts: profesora y terapeuta familiar de la Universidad de Massachusetts Amhers. Ex-presidenta de la American Family Therapy Association, de la que es miembro fundador.
Esteban Ezama Coto: psicólogo clínico, terapeuta familiar y supervisor docente con una larga trayectoria en este ámbito. Especialista en temas de maltrato en las relaciones cercanas, trabaja como investigador en numerosos estudios sobre el tema.
María Fernández Rodríguez: psicóloga clínica de los Servicios de Salud Mental del SESPA, Psicoterapeuta y Supervisora Docente de la Escuela de Terapia Familiar. Trabaja en el Hospital San Agustín de Avilés, en Unidad de Trastornos de Identidad de Género del Principado de Asturias (UTIGPA).
Ignacio García Orad: médico psiquiatra, especializado en psiquiatría infantil. Posee gran experiencia en el trabajo en Hospital de Día en París con pacientes psicóticos y sus familias.
En cuanto al trabajo a desarrollar durante los tres días del Congreso, habrá:
Seis ponencias marco.
Tres mesas redondas centradas en la intervención en diferentes contextos.
Comunicaciones a cargo de especialistas nacionales y locales.
Talleres simultáneos para profundizar en el trabajo práctico desde diferentes perspectivas.
En la página web de ATFA aparece más información sobre este congreso junto con un enlace a la web oficial del mismo:
Un Grupo de Ayuda Mutua es un grupo de personas que:
Comparten un problema de salud o una situación social común.
Que se reúnen para hacer alguna cosa para mejorar este problema o esta situación.
Que se dan apoyo e información en estas reuniones de grupo.
Que sacan un beneficio personal y/o colectivo y de repercusión social.
La Liga Reumatológica Asturiana promueve en todas sus sedes este tipo de grupos para las personas afectadas de dolencias que cursan generalmente con dolor crónico: fibromialgia, fatiga crónica, artritis, artrosis, espondilitis anquilosante, osteoporosis, lupus eritematoso…
Sus objetivos son:
Facilitar e intercambiar información.
Proporcionar apoyo emocional entre sus miembros.
Facilitar intercambios de recursos y estrategias para mejorar la situación.
Promover la organización de actividades.
Defender los propios intereses.
Promover unos valores a través de los que sus miembros puedan reforzar la propia identidad.
Mi labor dentro de estos grupos es la terapia psicológica de tipo cognitivo-conductual y la elaboración e impartición de los diferentes talleres que cada grupo decida. En lo que llevamos de año hemos hecho talleres de autocuidado y afrontamiento del dolor; de relajación y manejo del estrés; de entrenamiento de la memoria; y de risoterapia. He compartido, así mismo, algunas de las actividades que organizan: paseos, meriendas…
Aquí os dejo algunas fotos de muestra, retratos de personas valientes, luchadoras y estupendas a las que aprecio muchísimo. Pincha sobre ellas para verlas más grandes.
Aunque no siempre seamos conscientes de ello, como personas adultas actuamos como posibles modelos a imitar para otras más jóvenes. Estas personas – menores de edad – se encuentran en un momento del ciclo vital especialmente vulnerable, de configuración de sus esquemas mentales, valores y creencias. Y se convertirán en los modelos de referencia de las generaciones futuras.
Las maneras de hacer cuando nos relacionamos, tanto en el ámito laboral y como en el doméstico, deben estar sutilmente estudiadas y planificadas para saber qué queremos conseguir. Ya sea a través de instrucciones directas como indirectas. Dentro de estas últimas se encuentra la imitación como potente instrumento de socialización, ya que cuando se está enseñando o educando también se están mostrando una serie de valores, actitudes, aptitudes y normas de relación.
El siguiente vídeo muestra el modo en que una niña ha aprendido unas pautas de comunicación y de relación interpersonal poco sanos y eficaces, posiblemente sin que sus personas cuidadoras hayan dedicado, conscientemente, mucho tiempo y esfuerzo en enseñarle esas maneras de hacer.
Se trata del cortometraje “Papás y mamás”, de Proyecta Films (Blog de Proyecta Films), galardonado con más de 30 premios y dirigido por Marisa Crespo y Moisés Romera.
¿Qué conclusión obtienes tras verlo?
¿Cuánto de consciente eres de que supones un modelo a imitar para otras personas?
Los grandes cambios sociales que han ocurrido en las últimas décadas: la incorporación masiva de las mujeres al trabajo fuera de casa, el descenso de la natalidad y el incremento de la esperanza y de la calidad de vida, son sólo algunos de los factores que han incidido directamente en el cambio que, desde todos los puntos de vista, ha experimentado la figura de los/as abuelos/as en la época actual.
Los abuelos y abuelas del siglo XXI son, en la mayoría de los casos, personas dinámicas, laboralmente activas, con enormes inquietudes culturales y sociales, independientes económicamente y preocupadas por su salud y su bienestar. Todo esto ha hecho necesaria la redefinición de su figura y también del papel que desempeñan en la sociedad y más concretamente, dentro de su propia familia:
Acompañando la crianza de los/as niños/as, pero siempre desde una postura secundaria, apoyando las decisiones del padre y de la madre. Los abuelos y las abuelas no están para educar sino para dar cariño. Ahora bien, es ideal que haya acuerdos entre los/as abuelos/as, el padre y la madre, si es que los nietos y las nietas van a permanecer algún tiempo con los abuelos y las abuelas. Teniendo así mismo siempre en cuenta que su papel nunca debe ser impuesto.
Transmitiendo valores y fomentando el vínculo entre generaciones. Las historias familiares les encantan a los niños y a las niñas y contribuyen a su desarrollo psicológico y a su proceso de socialización.
Aprendiendo cosas nuevas con sus nietos y nietas: manejarse con el ordenador, por ejemplo.
De todo esto y de más aspectos se trató en la Casa de Cultura con la Asociación de Amas de Casa de Avilés Centro, una asociación con la que ya he tenido el placer de estar en otras ocasiones, pues cada vez que Ana, su muy dinámica y activa presidenta me llama, allá que voy a hablarles sobre algún tema que les pueda interesar.
Es una de las asociaciones con más socias y más actividades de Avilés. Están continuamente organizando reuniones, conferencias, viajes… y con una participación continua en todos los eventos que en nuestra villa se organizan.
Un beso y un abrazo muy fuertes para Ana y para todas las socias que me acogen con tantísimo cariño cada vez que estoy con ellas.
En estos días de fiestas navideñas llevo teniendo una cita ineludible desde hace unos años con la Asociación de Amas de Casa de Las Vegas, en Corvera. Ya son cuatro las ocasiones en las que Rosa, su presidenta, ha contado conmigo para disertar sobre algún tema. El título de este año ha sido: “Estrés: ¿Amigo o enemigo?”
Hemos hablado sobre la importancia del estrés para el desarrollo y evolución de la sociedad, pues sin ningún tipo de activación los seres humanos no conseguiríamos nunca nada.
Pero hemos hecho especial hincapié en aprender a manejar el estrés que causa problemas, aquel que por su intensidad, frecuencia y duración pasa a ser percibido por la persona como desbordante y es vivido con angustia, llegando a causar en muchas ocasiones trastornos importantes de la salud tanto física como psicológica.
Es un gustazo para mí estar con las mujeres que forman parte de su asociación y disfrutar con sus ideas y aportaciones, así como de la merienda con la que me obsequian tras la charla.
Ellis aplicaba en psicoterapia la idea de que las personas creen generalmente que el C (consecuencias: cómo se sienten) se debe al A (adversidad: hechos negativos que les ocurren), pero NO. Se debe siempre al B (pensamientos que aparecen ante la adversidad, o sea, lo que nos decimos del A) Y ahí surgen las depresiones, las ansiedades, las fobias,etc., cuando ese B, o sea, los pensamientos, son negativos, frustrantes, exagerados, etc.
El esquema es el siguiente:
A — Acontecimentos observados
B — “Beliefs” (creencias): Interpretaciones y juicios de valor, acerca de A. Pueden ser racionales o irracionales
C — Consecuencias de las creencias B sobre los acontecimientos A
Ejemplos para identificar al ABC
A. Su mejor amigo/a no responde a sus llamadas telefónicas.
B. Piensa que no quiere hablar con usted.
C. Se deprime el resto del día, siente que ya no tiene ni amigos.
A. Su mejor amigo/a no responde a sus llamadas telefónicas.
B. Piensa que estará muy ocupado/a y usted seguirá insistiendo hasta poder hablar con esa persona.
C. Continúa con lo que tiene planeado en el día.
A. Tiene una pelea con su pareja.
B. Piensa que nunca hace nada correctamente, que ya no se entienden.
C. Se siente mal, se deprime, tiene sensación de fracaso.
A. Tiene una pelea con su pareja.
B. Piensa que siempre se pueden aclarar las cosas.
C. Se decide a conversar con su pareja y aclarar lo sucedido.
En los dos ejemplos anteriores, vemos cómo el B (pensamientos positivos) influyen en el C (consecuencias) para lograr evitar una depresión y tener una conducta de acción positiva, a pesar de un A (situación adversa).
Por lo tanto, cambiando y descubriendo los B (pensamientos) negativos que tenemos con respecto a cualquier hecho, podemos hacer que el C (consecuencia) no sea una depresión sino una conducta de acción ante el A (hecho, adversidad).
Parece que ser felices es un estado emocional que trata de conseguirse constantemente. Queremos ser felices en todo momento, a todas horas, lo máximo posible... Pensamos en ello, sobre todo, en esos momentos en los que nos sentimos más tristes y cuando necesitamos más dosis de alegría. ¿Me paro a reflexionar por unos instantes, cuando estoy en un momento álgido de bienestar, lo feliz que soy? ¿Pienso, en los momentos más amargos, cuándo fue la última vez que me sentí a gusto? ¿Qué cosas hice para lograrlo? ¿Qué cosas hice hacer a otra persona importante en mi vida que me resultó gratificante? ¿Quién fue la última persona que me hizo reír? ¿Qué música me relaja?
Existen infinitas preguntas relacionada con este tema, responderlas todas es complicado y más en este espacio. Pero para intentar acercarnos un poco más a su posible solución, a continuación, se apuntan algunas claves útiles - al menos - para la reflexión
El miedo
El miedo nos paraliza, nos asusta, nos coacciona... hemos de tener en cuenta, que ciertos niveles de miedo, son beneficiosos, adaptativos, nos permiten estar alerta de posibles peligros. Debemos calibrar cuánta cantidad de miedo es la justa para vivir, sin supeditar nuestro bienestar a la sensación de miedo.
Excepciones
En la búsqueda de las excepciones, debemos entrenarnos para diferenciar los detalles del conjunto, y visualizarlos. Hacer este ejercicio habitualmente puede ser una ardua tarea al principio, que como todas, en el momento en que se automatice, nos permitirá disfrutar más de las cosas pequeñas, grandes, habituales, diarias, cotidianas, excepcionales...
Por ejemplo, aprender a manejar un coche es muy complicado al comienzo, ¿cómo voy a ser yo capaz de mover un pie, y luego otro, y la palanca de cambios, y mirar por los espejos retrovisores, y encima estar pendiente de los peatones y del resto de coches? Con la práctica se convierte en un automatismo que, a algunas personas, incluso le relaja, o les permite disfrutar de una buena música absortas en el paisaje, olvidando el sinfín de movimientos coordinados que está poniendo en marcha en cada segundo.
La importancia de los otros
Otra clave de la felicidad, tener a otra persona con quien compartir conocimientos, expectativas, problemas, mimos... la imprescindible presencia de los otros en uno, y de uno en los otros. Yo no soy sin ti (vosotros), y vosotros (tú) no sois sin mí. Somos seres interconectados, interpersonales, la necesaria e inevitable presencia de los demás. Los necesito para observarles, para aprender. Son necesarios incluso nuestros enemigos porque también de ellos recibimos aprendizajes y nos permiten practicar ciertos sentimientos y maneras de relacionarnos que no podemos poner en práctica con las personas que queremos. Y el saber funciona así, también es adaptativo. Además, hay que tener en cuenta que las otras personas sólo tienen el poder que nosotras queramos darles.
El aprendizaje
A lo largo de los puntos anteriores, se ha hecho especial hincapié en el proceso de aprendizaje. Es fundamental para apreciar lo que tenemos y para ser conscientes de nuestra capacidad de maniobra y la posibilidad de cambio. Podemos aprender un sinfín de reglas de juego, y usar aquella que más beneficios nos aporte en cada partida. Y podemos cambiar la estrategia si resulta demasiado costoso seguir con ella. Eduard Punset, en su libro «El viaje a la felicidad, las nuevas claves científicas», apunta:
Si en un contexto de juego se alerta a los jugadores de que alguien va a hacer trampa, todos harán trampa sin tener mala conciencia. Es decir, una persona entrenada para pensar que la gente es oportunista y egoísta tenderá a comportarse de la misma manera
Jugaremos a lo que mejor nos hayan entrenado, pero tenemos que estar dispuestos a cambiar las técnicas de juego si ello nos perjudica. Además, en función de la estrategia que vayamos a utilizar, veremos la partida con unas gafas de ver que determinarán la interpretación del comportamiento del resto de las personas con las que nos vayamos a relacionar.
Expectativas
Y finalmente, aludiendo de nuevo a Punset, apuntar la importancia de la expectativa como condimento para la felicidad. Como señala dicho autor en el libro antes citado, la felicidad está escondida en la sala de espera de la felicidad. Afirmación que me recuerda al poema de Konstantinos Kavafis «Itaca».
Durante siglos la violencia ha servido para controlar, dominar, someter a personas y grupos sociales. A través de la fuerza física o de amenazas, se ha impedido a muchos seres humanos el disfrute de sus derechos, imponiendo y limitando la elección de formas de vida, la libertad de movimientos y la libre expresión.
Existe además una violencia específica contra las mujeres que se ha utilizado como instrumento para mantener la discriminación, la desigualdad, las relaciones jerárquicas y de poder de los hombres sobre las mujeres.
La familia es el principal medio de socialización (proceso por el que las personas, desde la infancia, vamos adquiriendo conocimientos e interiorizando actitudes, maneras de pensar, sentir y actuar) y, por tanto, un medio ideal para potenciar el desarrollo adecuado de la identidad personal de nuestros hijos e hijas, desarrollo en el que el género no siga siendo un elemento clasificador de las personas.
Es importante entonces una toma de conciencia de nuestra propia interiorización de estereotipos y prejuicios sexistas, de nuestros comportamientos, valores, actitudes, expectativas, de lo que enseñamos, no sólo a través de la palabra, sino y, sobre todo, de nuestra forma de ser, de vivir, y actuar. No podemos enseñar lo que no sabemos.
Es por todo esto que la Concejalía de la Mujer del Ayuntamiento de Avilés lleva ya un tiempo poniendo en marcha una serie de charlas para padres, madres y profesorado de los colegios públicos del municipio. En estas charlas se plantean cuestiones como: la necesidad de educar en igualdad, los procesos de socialización diferentes en función del género, los valores y estereotipos que transmitimos a través de los cuentos, la desigualdad como germen de la violencia de género y algunas pautas y estrategias para poner en práctica con nuestras niñas y niños.
Una vez más, os proponemos realizar un ejercicio. En este caso se trata de contestar a una sencilla pregunta, una vez visualizada la imagen.
Este ejercicio puede servir como ejemplo para entender que:
Existen tantas realidades como seres vivos.
Cada persona tenemos unas «gafas personalizadas» para ver el mundo. A veces, dichas gafas nos son útiles porque nos muestran informaciones que nos permiten hacer cosas de una manera exitosa; entonces, si funcionan, seguiremos utilizándolas. Pero en el momento en el que ya no nos sirvan, podemos cambiarlas por otras que nos faciliten otras formas de ver, más flexibles.